Leáse en cualquier orden


Leáse en cualquier orden. 



Cuando el sudor canta
y la piel enmudece,
la inquisidora cortina
de luz de luna, nos priva.

Con el gemido encima
de uñas apoyadas,
se abre de a poco,
la carne mancillada.

Horcajadas de súplica,
suplicio a oscuras,
la conciencia embutida,
yaciendo en cama dura.

btemplates

2 comentarios:

Unknown dijo...

Aleatorio en divagante carne
la línea del horizonte
es espiral desde este desdoblar.




Un saludo.

Carlos Gregorio dijo...

Gracias poeta,
somos divagante carne.