Carbón moribundo


He de comerme muchas letras,
si tu olor a sexo no me deja dormir.
Me toco una y cuatro veces la nariz,
queriéndome arrancar el color firme.

Trastornados deseos irrelevantes,
me conducen a la generación perdida,
de madres llorando en plazas saladas,
y gritándose unas a otras con las uñas clavadas .

Vienes a contarme sabores derretidos,
tocándote los ojos ya desaparecidos.
Inmóvil y sentada esperas entre papeles,
con ruidos de máquinas que deje de tocar.

Son silencios de carbón moribundo,
con relojes de jornadas aburridas.
No te puedo pegar con las botas puestas,
sólo decirte adiós en esta primavera.

Goyette Dos Gallos

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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qualquer dia desses
vou entrar aqui com meu
violão no colo e fazer algumas
canções com suas poesias.
Posso?

rs

beijo poetita!

Carlos Gregorio dijo...

Espero pronto amiga mía.:)

UMA dijo...

Se me antoja surrealista, me varìa por miles de imàgenes, Goyette.
Bello don.
Un abrazo fraterno